El capítulo de Zeus

© 2000 por Torquemada

Traducción al español por Verena y Natharell


"Timos del Siglo XX"

está orgulloso de presentar:

"Hades no es suficiente" o "Seiya nunca muere"

(El guión del Capítulo de Zeus, perfecto para que los animadores de Toei lo eviten de cualquier forma).

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Capítulo 2

¡Despertad, Santos Dorados! Ya habéis dormido demasiado esta mañana.


Nota del autor:

Dedicado a mi querida camarada Pollux por su apoyo y los muchos fantásticos gags incluidos aquí. >;-)


"¡Te quitaré tus seis sentidos, traidor! Shaka se dirigió a Saga, arrogantemente, como siempre. Todos los Santos estaban presentables y habían evaluado ya su situación, así que volvieron a su ocupación favorita, molestarse e insultarse unos a otros.

"¿Qué? ¡No puedo oírte!" Saga gritó muy alto, lo que hizo que Shaka hiciera un mueca de dolor, y se quitó el yelmo. "¿Puedes repetirlo ahora, por favor?"

"Supongo que con cinco bastará, si llevas puesto el yelmo" masculló Shaka.

"Chicos, chicos... dejad de pelearos, ¿por favor? Estamos todos en la misma situación, y luchar no nos traerá nada bueno. Sería mejor mantenernos juntos, y en paz. De ese modo tendremos más oportunidades de encontrar una forma de escapar de este lugar." Afrodita era un mediador por naturaleza.

"¡Deja a Saga en paz, especie de muñeca Barbie con los ojos estropeados!" gruñó Milo.

"¿Qué me has llamado?" Shaka inquirió suave y amigablemente.

"Parece que eres extremadamente popular entre los tíos, no Saga?"

La mueca malvada de Mascara Mortal (MM para los amigos) alcanzó el propósito contrario que pretendía, porque para fastidiarle, Saga luchó contra su irritación, se calmó y decidió no destrozar las cabezas de Shaka y Milo, que estaban ahora nariz contra nariz como dos carneros enzarzados, y Afrodita.

"Milo, por milésima vez hoy te lo digo, no era yo el que tuvo ese lío contigo antes de la guerra, ¿vale? Estaba poseído. Y Shaka, recuérdalo también. Y Afrodita, ¡deja de mirarme así!"

"¿Así cómo?"

"¡Así!" Afrodita suspiró. Él (¿o deberíamos decir 'ella'?) todavía se sentía atraída por el ex-poseedor del alma de su marido.(nota de la traductora... ¿cuando se caso Afrodita con Ares?) Ellos habían tenido unos ratos tan agradables en el Santuario, y el hecho de que los dos ocuparan cuerpos masculinos no les importaba demasiado. Por otro lado, Afrodita había obtenido un gran número de revelaciones y un mar de nuevas sensaciones.

"De cualquier modo, Afrodita no se equivoca del todo, debo admitirlo. De verdad debemos cooperar y salir de aquí"

"Oh, ¿en serio? ¿Y quién murió y te designo a ti como el general de las tropas?" MM se burló.

"¿Qué es lo que quieres, MM? No eres tú el más indicado para dar órdenes. Tengo aptitudes para ser un líder - y no quiero oír a nadie decir nada, ¿oís? - Ya he escuchado todos vuestros reproches todo el rato desde que despertamos. Y en cuando a dirigir... bueno, vale, si insistís tanto, puedo pasarle el derecho al mayor, que es Dohko y... eehh... por cierto, ¿dónde está Shion?"

Los Doce miraron a su alrededor, pero Shion no estaba a la vista.

"No habilidades, no deseos de responsabilidad tomar tengo yo." Así habló Dohko, y les costó algún esfuerzo a los demás Santos averiguar qué estaba diciendo. Al parecer, aunque el cuerpo de Dohko había vuelto a su versión joven, algunos resultados de su marasmo senil parecían irrecuperables. "Si Saga tomarlo, dejar a él. Natural líder es; ¡y nada más decir, MM!"

"Ni que yo fuera a..." refunfuñó MM, que no se preocupaba por el liderazgo demasiado en verdad. Pero, desde su punto de vista, si uno podía armar jaleo, la ocasión no debía dejarse pasar.

"Entonces el problema del 'jefe' temporal está resuelto" estableció Saga. "Ahora, ¿qué dirección sugerís que tomemos?"

"¡Esa!" Once dedos señalaron once direcciones distintas.

Saga suspiró.

"Vosotros no cambiaréis nunca, ¿verdad?"

Una hora de discusión sólo trajo otro reñido rencilla no extinguida entre Shaka y Milo y un dolor de cabeza para Saga.

"¿Mucho podemos en empate dejar?" sugirió Dohko, cuando todos estaban ya demasiados cansados para discutir.

Y finalmente, el pequeño pelotón se pudo en pié y marchó.

Las horas (o cualquier otra unidad de tiempo. No había nada en ese lugar que lo indicara) pasaron. MM meo muchas veces, exigiendo a gritos a todos que se volvieran y acusando a Shaka de intentar espiar.

Saga decidió cansadamente que todo ello era causado con el único propósito de fastidiarles (y tenía toda la razón, ya que no había nada que beber, por lo tanto nada que mear) pero fue justamente MM el que vio por fin algo raro.

"¡Alto! ¡Creo que veo algo!"

Nadie le creyó.

"¡No, esta vez en serio!" MM decidió que a veces se pasaba un poco con sus travesuras.

"¿Dónde? Yo no veo nada." dijo Shaka.

MM miró divertido los cerrados ojos de Shaka, le sacó la lengua para estar seguro, y señaló en la dirección correcta.

"Tiene razón, yo también veo algo." dijo Mu.

Cuando, después de otras muchas unidades de tiempo, los Doce alcanzaron ese 'algo', resultó ser una puerta, de pié en medio del campo. Una simple puerta normal... si uno pasa por alto el hecho de que las simples puertas normales raramente se encuentran solas en medio de un campo.

"¿Veis todos lo que yo veo?" Saga se la arregló para preguntar al fin, después de que hubieron perdido un rato el tiempo contemplando la puerta.

"Depende. Si tu ves, digamos, un elefante rosa con esponjosas alas azules, la respuesta es 'no'" Dijo, por supuesto, MM.

"Ah, deja eso, MM, termina aburriendo, ya sabes..." Afrodita rodeó la puerta. "¡Hey! ¡Desaparece si la miras de este lado!"

"Por supuesto. Es una puerta unidimensional, después de todo." Saga agarró el manillar.

"¿Uh?"

"Es una puerta que une diferentes dimensiones," explicó Saga.

"¿Podemos pasar al otro lado?" preguntó Milo.

Saga abrió la puerta. La vista en el umbral difería bastante de la de ese lado. Para empezar, allí estaba todo oscuro.

"Supongo que si... " Saga asomó al cabeza al interior.

La cabeza desapareció.

"Ack!!!" chilló Afrodita.

"¿Qué?" Saga retrocedió, y su cabeza pareció volver donde debía estar, otra vez. Aún así, Afrodita insistió categóricamente en un examen a fondo, para el gran malestar de Saga, celos de Milo y chanza de MM.

"Así que, Saga, ¿podemos pasar? Milo preguntó de nuevo.

"Sí, pero..."

"¡Viva, somos libres, nos iremos de este maldito lugar!"

"¡He dicho 'pero', Milo! Siempre existe la posibilidad de que la dimensión vecina sea peligrosa. Así que supongo que debemos explorarla primero."

"Suena muy razonable," aprobó MM, "y es dos veces inesperado que hayas sido tú el que ha sugerido eso."

Saga hizo como que no lo oyó.

"Yo debo ir, ya que soy un usuario avanzado de dimensiones. ¿Algún voluntario para acompañarme?"

"¡YO!" gritaron Milo y Afrodita al unísono. MM se rió disimuladamente.

"¡Rechazados! ¿Algún otro voluntario?"

"Yo puedo ir." Shura, que había guardado silencio hasta ahora, tomó de repente la palabra.

"Bueno, yo también puedo, si no te importa. Tengo algunas habilidades" se ofreció Aioria. Saga sopesó los candidatos. Nunca había tenido nada contra Shura, el hombre parecía responsable, pero, ¿y Aioria...? Bueno, aunque todavía guardara algún deseo de venganza por el pequeño accidente del control mental, su compañía sería definitivamente mejor que la de Milo o Afrodita, y además, nadie más se ofreció voluntario.

"Bien, entonces. ¿Podemos partir?" Los tres exploradores desaparecieron en la oscuridad enmarcada.

Unas unidades de tiempo después, regresaron, silenciosos y taciturnos, y se sentaron alrededor del fuego que habían encendido los Santos que se quedaron en esta dimensión. No es que hubieran sentido frío, pero parecían que era lo propio mientras les esperaban.

Los otros les miraron con gran interés. no era sorprendente, ya que Aioria con un ojo morado, Saga con la nariz rota y Shura con un labio partido no es algo que uno viera todos los días. Además, ellos no regresaron con sus yelmos, y la impresión general que transmitían los exploradores era la de haber sido zurrados y maltratados a fondo.

Después de algunas unidades de tiempo más en silencio, Saga dijo:

"No podemos de ninguna manera ir allí. Definitivamente. Es demasiado endemoniadamente peligroso."

"Síp." Aioria añadió, y Shura se limitó a asentir.

"¿Qué ha pasado?" preguntó Afrodita.

"Fuimos atacados. Por una gran, enorme horda de crueles bárbaros. Estuvimos luchando como leones, derrotando a casi todos, pero estábamos por completo en desventaja. Siquiera nuestro Cosmo no pudo hacer nada. ¡Simplemente eran demasiados, todo un ejercito!"

"Uh, ¿qué? Pero..." Shura empezó, y añadió "¡Ouch!", porque Aioria, invisible para los otros, le dio un codazo en las costillas. "Oh, sí, eso es justo lo que ha pasado. Exactamente. Incluso las armaduras no funcionaban adecuadamente allí." Por supuesto, las Armaduras parecían seriamente dañadas.

"¿Queréis que las arregle?" se ofreció Mu, alegremente.

"¡No!" La respuesta fue firme y única.

"Como deseéis..." Mu se encogió de hombros con desilusión.

La inusual tranquilidad continuó, mientras las llamas crepitaban apaciguadoramente.

* * *

Mientras, en la dimensión vecina...

Un pequeño fuego en la noche. Y una amistosa acampada alrededor: dos hombres y un perro, un pequeño chucho blanco.

"¿Alguna vez dejarás de coleccionar esos tontos cascos, Obelix? Si me preguntas, empieza a ser molesto" Esto lo dijo un pequeño hombrecillo rubio con un casco alado en la cabeza.

"¿Por qué, Asterix? Mi pequeño hobbie no le hace daño a nadie." Su amigo, un enorme y gordo hombre con pantalones a rayas blancas y azules, hablo con voz levemente herida. Entonces cogió un casco dorado con largos cuernos, y le examinó con aire crítico. "¡Ahora nos copian la moda en los diseños, pero todavía no les ha salido bien, de cualquier forma!" Y finalizó con su usual frase "¡Están locos estos romanos!"


Fin del Capítulo 2

Capítulo 3


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