El capítulo de Zeus

© 2001 por Torquemada

Traducción al español por Verena y Natharell


"Timos del Siglo XX"

está orgulloso de presentar:

"Hades no es suficiente" o "Seiya nunca muere"

(El guión del Capítulo de Zeus, perfecto para que los animadores de Toei lo eviten de cualquier forma).

This page was last modified: 2001/07/25


Back to Stayka's Saint Seiya Index | FanFics | Site Index


Capítulo 4:

¡Tened miedo, mucho miedo! El verdadero soberano del Inframundo aparece.


"Veo veo una cosita,..." dijo Hades, "que empieza por la letrita... 'P'."

"¿Porquería?" probó suerte Seiya.

"No."

"¿Polvo?"

"¡Lo adivinaste! Te toca."

Seiya miró desesperadamente alrededor. Ya habían utilizado 'H' de 'horizonte', 'R' de 'rocas', 'P' para 'piedras', 'S' para 'Sapuri', 'Seiya', y 'Sangrienta penumbra', y parecía que no quedaba mucho más.

Habían estado matando el tiempo de diferentes formas. Hades sabía muchísimos acertijos ("Y no te creas que se tantos, deberías hablar con el Espectro de Esfinge, él sí es un maestro en adivinanzas, aunque puede que ahora esté hecho pedazos."), y Seiya conocía muchos chistes de rubias. Entonces habían intentado jugar a las cartas -- afortunadamente Seiya llevaba una baraja -- pero como éste había acusado a Hades de mirar las suyas, mientras Hades estuviera ganando, y de perder a propósito, cuando el dios perdía, Hades anunció finalmente que nunca volvería a jugar con un contrincante tan inmaduro.

Y ahora las letras se estaban acabando.

"Veo veo una cosita," decidió Seiya al fin, "que empieza con la letrita 'M'...".

"Marjal," dijo Hades, "eso era. ¡Perdiste!"

"No, no es marjal," negó Seiya.

"¿No? Entonces... no puede ser un maletin, definitivamente, ni un manantial... no hay posibilidades de que sea un mojito, ¿verdad? Lástima... ah, ¡lo sé! ¡Matojo!" (NdT: los juegos de palabras están cambiados, pero es que sino no concordaban... Gomen ^^;;;)

"¡No! ¿Te rindes?" gritó alegremente Seiya.

"Bueno.. tal vez. Ok, me rindo. ¿Qué era?" Hades miró a Seiya con curiosidad.

"¡Mujer!"

"¿¡Qué!? ¿Dónde?"

"Allí," Seiya señaló la figura trás él.

Hades giró a mirar y se quedó pálido. Para ser más exactos, se quedó más pálido.

"Oh no, Seiya," murmuró con débil voz. "No es una mujer... ... podría haber sido 'D' de 'desastre', 'T' de 'terror', 'C' de 'catástrofe'..." Hades retrocedió, tratando de esconderse detrás de Seiya.

"¿Quién es ella?" Seiya estaba extremadamente intrigado -- ¿qué podía asustar casi hasta la muerte a un dios de la Muerte?

"MI mujer."

"¡Entonces sigue siendo con 'M'!" concluyó Seiya, muy contento consigo mismo.

Hades no se molestó en objetar nada.

La mujer esperó pacientemente hasta que toda la atención se concentró en ella, y cuando la pareció que eso había ocurrido, hizo una pausa dramática, y sólo entonces empezó a hablar con una voz engañosamente suave. O, mejor dicho, a recitar un monólogo.

"Bien... al final has sido tan amable de notar mi presencia. Yo corriendo como una loca, desde que ese cachorro tonto Hermes apareció en casa de mamá, donde estaba descansando y ganduleando tan feliz, y empezó a ladrar sobre ti metido en problemas... necesitó un tratamiento adecudo hasta que conseguí sacarle la respuesta adecuada... pero de todos modos, regresé a casa de inmediato, y me encontré que mi hogar está hecho pedazos, suciedad y desorden por todas partes, los Espectros haciendo lo que les da la gana..."

"¿Q..Qué?" pronunciaron juntos Seiya y Hades.

"Pero yo pensaba que no me quedaba ningún Espectro..." prosiguió Hades.

"Hades, sabes lo que odio que me interrumpan." dijo la mujer fríamente, acentuando cada palabra. "Lo siento, cariño..." murmuró Hades dócilmente.

"¿Y dónde más iban a estar esos Espectros tuyos, si puedo preguntar? ¿Dónde acaban los picapleitos sino en el Infierno? Algunos todavía no han llegado, ente ellos Radamantis, que nunca está cuando se le necesita de todas formas, así que estoy casi segura que todos aparecerán pronto. Minos y Aiacos estabán ya ocupados tratando de poner una demanda a Atenea por todo el daño que ha causado, y Lune de Balrog incluso presentó a una chica como su asistente. -- dijo que era su hermana. Bueno, no sé, se parecen y ella sabe también algo sobre látigos... ¿qué estaba diciendo? ¡Ya te las arreglaste para distraerme otra vez!"

"Lo siento, querida..."

"Ah, esa monstruosidad de Atenea. Dijeron que tuviste este pequeño conflicto con ella y desapareciste sin dejar rastro. ¡Sin dejar rastro para ellos, tal vez, pero de ningún modo para mí, ja! ¿Y qué cuando al fin te encuentro, después de tantos peligros y duras pruebas? Tú aquí pasándolo bien, mientras tu casa es un desastre, tus subordinados gandulean y tu esposa -- en la que ni siquiera reparaste en un principio -- está preocupada hasta la muerte buscándote!"

"Lo siento, cariño, ...pero estábamos buscando realmente una salida.." Murmuró Hades entrecortadamente.

"¡Buscando una salida, seguro! ¿Y este mocoso quién es, a todo esto?" Sólo ahora la mujer parecía haber reparado en Seiya.

"Mi nombre es Seiya, Santo de Bronce, señora de Hades." Seiya habló hostilmente, ofendido por la actitud de la diosa.

"Y mi nombre es Perséfone, humano." Respodió arrogantemente la mujer. "Nosotros los dioses no seguimos vuestras estúpidas costumbres de heredar nombres, métetelo en la cabeza. Y, ¿Santo de Bronce? ¿No eres tú uno de los seguidores de Atenea? Por lo que tengo entendido, fue idea suya eso de llamar 'santos' a los suyos. Pésimo sentido del humor, debo decir."

"¡Soy un guerrero de Atenea, y estoy orgulloso de ello!" declaró Seiya, rechinando de furia por esta criatura. Y fue sintiendo por Hades más y más simpatía, ya que le había empezado a apreciar. Ahora Seiya pensaba que conocía las motivaciones de Hades, también: cuando uno finalmente se las arreglaba para alejarse de alguien como ella, la dulce sensación llamada libertad podía hacerte perder la cabeza, volver tu comportamiento alocado y la autoconfianza, gigantesca.

"¿De verdad?" Ahora Perséfone miraba a Hades. "¿Quieres que lo desintegre?"

"¡No, cariño, por favor!" tembló Hades. "Él es de buena clase, de verdad."

"Buena clase para ti es mala compañía para mí. ¿Cómo te las arreglas siempre para buscarte amigos raros en todas partes a las que vas? Es un misterio para mí, y parece que no va a cambiar nunca." Perséfone los miró a ambos. "Ah, vámonos a casa, como sea, y luego ya veremos."

"Um... ¿Perséfone? ¿Cómo nos encontraste aquí?" Seiya sentía que era un riesgo mortal molestar a alguien como ella, pero, aún así, no podía dejar de saciar su curiosidad.

Perséfone le otorgó una mirada malévola.

"Sólo los hombres sois capaces de perderos en vuestra propia casa, pero yo conozco mis dominios. Ahora, ¿venís o estáis esperando una invitación especial?"

"¡Adelante, querida, enséñanos el camino!" Hades se apresuró detrás de la diosa, arrastrando a Seiya de la manga.

Después de un tiempo andando, Hades susurró a Seiya: "Creo que estamos llegando. Reconozco este lugar."

"Yo también," asintió Seiya, confiando desesperadamente en que Hades, y especialmente Peséfone, no hubieran notado ciertas pintadas en las paredes de algunas ruinas, como 'Hyoga estuvo aquí' o '¡Caronte de Acheron es un mamón!'

Pero Hades, incluso si notó algo, no dió ninguna señal de ello. Miraba alrededor con los ojos brillando intensamente (Seiya rápidamente apocó otro ataque de admiración en cuanto comenzó). Figuras humanas empezaron a aparecer, apresurándose de acá para allá. Algunas no repararon en el trío de recién llegados, pero otros les miraban fijamente como a punto de decir algo; pero entonces ojeaban a Perséfone y pretendían no estar interesados en absoluto.

Aún así, los rumores viajan rápido, y cuando el trío alacanzó una gran casa con patio, los murmullos zumbaban como en una colmena enloquicida.

"¡Hogar, dulce hogar!" Hades respiró felizmente.

"Lo es," dijo Persephone, mirando a Hades con amor y sarcasmo entrelazados. "Ahora, te darás una ducha, te cambiarás con ropas decentes y te mostrarás a los vagos de tus empleados. Tal vez tu presencia pueda crear una atmósfera de trabajo aquí.. aunque, francamente, lo dudo. "

"Sí, cariño," dijo Hades, y ambos entraron en la casa.

Seiya, complétamente olvidado, quedó atrás en el porche.

La idea de ser olvidado por alguien como Perséfone no era mala. Pero entonces recordó que la población infernal había sido restituida y los habitantes habían regresado. Podía Haber unos cuantos Espectros con los que Seiya ya se había encontrado, que pudieran sentirse muy excitados al encontrarle allí solo. Lo suficiente excitados como para invitar a, digamos, 50 o 60 Espectros más a compartir su excitación.

Mientras Seiya permanecía desasosegadamente en el porche, incapaz de decidir si era massabio entrar a la casa y encarar a Perséfone, o permanecer allí y pretender ser un adorno del pasillo, una voz le llamó por su nombre.

"Whoops. Demasiado tarde," Seiya miró la entrada tristemente antes de volverse hacia la voz, preparado para dar lo mejor de sí.

La aparición que se apuraba hacia él no parecía hostil, pero bastante embarazosa: era una esbelta chica de cuerpo escultural, con un traje de negocios y con largo pelo rubio recogido en un estricto pero favorecedor peinado. También llevaba unas pequeñas gafas a la moda sobre la nariz.

Una preciosa pequeña nariz, admitió Seiya, y su decisión de dar lo mejor de sí mismo tomó un significado diferente, lo que le hizo ruborizarse.

"Seiya," repitió la ejecutiva, felizmente. "¡Que alegría encontrar una cara familiar aquí! ¿Cómo has llegado, a todo esto? He oído que el jefe también ha regresado, ¿es verdad?"

"Bueno..." Seiya puso una expresión tímida y ronroneó: "¿Y quién sois vos, señora? Tengo la impresión de que nos hemos visto antes, ¿estoy en lo correcto?"

"¡Pero claro que sí, Seiya!" contestó la ejecutiva, sorprendida. "¿No me reconoces?" mostró por un momento su alegre sonrisa de nuevo. "¡Ah sí, tú sólo me viste con la máscara esa! June de Camaleón es mi nombre, ¡la chica del látigo! ¿Caes ahora?"

"Oh!" La imagen de una atractiva mujer con un brillante dominio del látigo surgió en la mente de Seiya. Shun la llamaba 'una buena amiga mía', y entonces Seiya no supo si envidiar o compadecer al Santo de Andrómeda. "¡June, claro que te recuerdo! ¡Cuanto tiempo sin verte!" Pero de alguna manera, el traje de negocios y la imagen de 'chica con látigo' no pegaban. "¿Y qué estás haciendo aquí?".

"Trabajando," June se encogió de hombros.

"¡¿Qué?!" La imaginación de Seiya reprodujo imágenes horribles de Santos de Bronce forzados a realizar esclavizantes e infernales trabajos.

"Bueno, mi hermano encontró esta plaza para mí. No es nada serio de momento, me dijo, pero ayudara a darme la esperiencia necesaria, y más tarde se me abrirán un monton de prespectivas. Ya siento que podré hacer carrera y pronto nadie podrá decir que sólo es por la protección de Lune que estoy trabajando aquí." June brilló de orgullo.

"¿Lune...?" Una asombrosa revelación tras otra, haciendo que Seiya hablase en sencillas frases de una palabra.

"Sí, Lune Balrog, mi hermano. Es un jurista muy importante aquí. ¿No le econtrarías en tu primera visita por casualidad? "

Seiya deseó poder olvidar para siempre al alto hombre rubio con su maligno libro gordo y su largo y doloroso látigo (ahora, comparandoles, estos dos se parecían mucho de verdad, en todos los parámetros).

"Pero, June, tú eres un Santo de Atenea. ¿Por qué este cambio de repente?" La mejor manera de no contestar una pregunta desagradable es lanzar otra igualmente embarazosa al oponente.

"Ah," June agitó la mano, "No es divertido cuando te quedas sin trabajo, y después de que Atenea nos despidiera, decidí actuar inmediatamente, y esta vez agarrarme a todas las oportunidades. Lune dijo una vez que siempre podía contar con él, si sucedía algo, y yo lo recordé..."

"¿Atenea te... te despidió?" El límite de sorpresas diarias del Santo parecía capaz de seguir alargándose.

"Sí," asintió June. "Dijo que no hay ya más necesidad de nosotros, y que podíamos irnos al infierno por voluntad propia o que ya encontraría un medio legal de romper nuestro contrato. No están tan bien redactados, dijo ella, así qeu podría facilmente encontrar un resquicio legal. Así que seguí su consejo de irme al Infierno, y ahora estudio las leyes duramente. La próxima vez ningún jefe malicioso va a ser capaz de despedirme tan fácilmente," finalizó torvamente.

"Huh... eso fueron nuevas noticias. ¿Y los otros Santos? ¿Dónde fueron, todos al Infierno?"

"Nah. No quería abusar de la caridad de mi hermano. Francamente, no lo sé. Fíjate. Poseidón dijo que haría una excepción para mí, Shaina y Marin, pero entonces Saori protestó sonoramente, y él renunció."

"Posei..*gulp*..dón?..."

"Seiya, cierra la boca, por favor. No pareces muy listo de esa manera." rió June. "Sí, el Dios de los Mares es el nuevo amorcito de Atenea. No la culpo, él es guapísimo, pero fue culpa suya el que Atenea nos despidiera."

El cerebro de Seiya protesto sonoramente ante esta sobrecarga de información. Él decidió interrumpir el procesameinto de informacion hasta un rato más tranquilo. Mientras, June era un objeto mucho mas simple y merecedor de una investigación, así que Seiya decidió centrar su interés en ella.

"Así que... tú eres la asistente de un juez, ahora, ¿verdad? Bien, bien, ¿quién hubiera esperado esto? Primero el látigo, y ahora esta nueva imagen..."

"¿Qué tienes en contra de ella?" June se encrespó inmediatamente.

"¿Por qué? ¡Nada! ¡Me gusta mucho!" Seiya se apresuró a contestar. "Es sólo un poco sorprendente, ya ves. Estaba acostumbrado a verte con la Armadura, y ahora te ves muy distinta."

"Mi imagen anterior no pegaba con mi nuevo trabajo," explicó June. "Era agotador sentir las miradas de todo esos machistas locales sobre mí. Incluso con la protección de Lune, no es muy divertido ser la única chica por aquí. Aunque no estoy muy segura del género de Myu de Papillon y Queen de Alraune, y Valentine de Arpía también es un poco dudoso. Aún así, lo peor eran los constantes chistes de rubias, así que pensé que sería más inteligente cambiar de look."

"¿Y entonces pararon? Los chistes de rubias, quiero decir"

"Por lo menos pararon de contarles cuando yo podía oírles." se encogió de hombros June. "Tal vez es la influencia de Lune, ahora que lo pienso, tiene una opinión muy estricta sobre los valores familiares; o tal vez empezaron a tomarme en serio, cuando empecé a trabajar de asistente de contabilidad de Pharao de Esfinge. Con contabilidad se gana fácilmente su respeto."

Seiya recordaba al Espectro.

"Mira, ¿contable de Esfinge? Genial.. "

"No exactamente. Verás, hace unos pocos días Monos del Grifo vino a ver a Esfinge y le dijo que nuestro presupuesto era un desastre, y que todos nosotros éramos un desastre también, y que todos estos desastres acumulados necesitaban ser conducidos apropiadamente. Y Pharao, afamado por ser un adivinador profesional, era el candidato perfecto para ser el Jefe Contable del Infierno y apechugar con los enigmas de la contabilidad. De seguro, Pharao no estaba entusiasmado con la idea, pero es demasiado listo como para discutir con Grifo." June se rió. "Lo primero que hizo Pharao como Jefe OCntable, fue cortar la asignación de Minos. Argumentó qeu su principal deber como contable era minimizar gastos, y Minos podía muy bien pagar solito sus pedidos a Armani. Minos estaba furioso, sus gastos eran casi al mitad del presupuesto, pero no podía ir en contra de sus propias ódenes... oh, hablando del diablo..."

Seiya siguió los ojos de June haia una figura vagamente familiar que avanzaba con un corte de pelo angular y liso.

"June," esfinge llevaba un montón de papeles y parecía preocupado. "He oído que el Jefe ha vuelto. ¿Es verdad?"

June miró a Seiya, quien asintió.

"Genial. ¿Algún otro visitante con él? ¿No? ¡Aún mejor! Quería ser el primero en verle para enseñarle estos malditos balances antes de que la multitud de capullos lleguen y empiecen a quejarse." Esfinge miró a Seiya (que buscaba febrilmente posibles respuestas a la pregunta 'creo que nos hemos visto antes, ¿verdad?') y preguntó:

"Dime... conoces la diferencia entre un piano y un lavabo?"

Seiya, asombrado, negó con al cabeza.

"¿No? ¿Entonces cómo va la gente a invitarte a sus fiestas?" Esfinge se río tontamente y apuntó a June en un tono más serio: "Bien, deséame suerte, asistente. Allá voy." y desapareció en el umbral.

"No le hagas caso," dijo June. "Parece incapaz de olvidarse de sus acertijos bajo ninguna circunstancia."

Seiya no estaba escuchando. Si un Espectro había aparecido, los otros podía hacerlo también pronto, y Seiya sentía que éste no era el día para reencontrarse con viejos amigos.

"Escucha, June... ¿no sabrás por casualidad alguan salida hacia la Tierra desde aquí?" "Claro. De hecho, hay muchísimas." June parecía desilusionada. "Podría pedir a Lune que te encontrara un trabajo adecuado para ti aquí. ¡Hay muchas oportunidades de hacer carrera!"

"Te lo agradezco muchísimo, pero, er, hecho de menso a mis amigos y quiero ver qué está pasando en la Tierra. Tal vez después," añadió rápidamente Seiya al ver que la cara de June se entristecía.

"Oh... ¿ya te vas?" Hades estaba en la puerta, vestido con su albornoz de baño (negro), su pelo envuelto en una toalla (negra). Detrás de él, se podía oír una violenta discusión entre Perséfone y Pharao ---Seiya sólo entendía parte de ella, parecía ir sobre la pregunta de cual era el principal deber de HAdes y cual no. El Dios de la Muerte, que aparentemente se había escapado temporalmente de la línea de fuego, aparecía triste y alicaído.

Seiya sintió una oleada de compasión inundando su corazón. El próximo paso, lo sabía, sería la urgiente necesidada de defender a los maltratados y humildes....

"Bueno, de verdad que tengo que hacerlo. Gracias pro tu compañía. Lo pasé muy bien durante nuestra aventura, pero ahora tengo que irme. Lo siento." Seiya se apresuró, anticipandose a que su mente le metiera de lleno en la siguiente estupidez.

" Entonces no te detendré. Eres libre de venir por aquí cuando te apetezca." Hades extendió su mano, Seiya la estrechó, incapaz de resistirse a mirar una vez más los ojos del dios. Otra vez, la duda apareció. Atenea no le necesitaría nunca más, y eso era bueno. Las misiones suicidas tienden a perder su atractivo después de un cierto número, y esos ojos de Hades... y June tan dulce y atractiva...

"¿Aventura? ¡Hades, qué ha querido decir con eso, ven aquí y sé tan amable de explicarmelo a mí!" La dura voz de Preséfone inmediatamente se llevó todos lo dulces sueños de Seiya. La Diosa parecía evidentemente haber ganadola batalla contra Pharao de Esfinge y ahora alejaba a Hades del umbral. Su mirada era prometedora, en el peor sentido de la palabra.

"¡June, por favor, muéstrame el camino!" Afortunádamente, en presencia de un peligro mortal, el 7º Sentido de Seiya era aún capaz de activarse, dándole la velocidad de la luz.

"¡Wow! ¡Fiuuu! ¡Eso fue un paseo alucinante, Seiya!" June respiró, los ojos brillantes, cuando Seiya finalmente paró y la soltó la mano. "¿Estás totalmente seguro de querer irte? Te echaré de menos... " Agitó las pestañas, cordialmente.

La visión de Perséfone, sólida como un muro de piedra, se asentó firmemente en la mente de Seiya y se negó desagradablemente a abandonarla.

"Tengo que hacerlo, preciosa. El deber me llama."

"De acuerdo, entonces..." June suspiró. "Estamos muy cerca de una de las salidas, de todos modos. Ten cuidado, termina en la Bolsa de Nueva York."

"¿Y eso?"

"Oh, sólo es uan pequeña embajada del Infierno en la Tierra. Todas nuestras salidas están en lugares como ese, donde no llamaremos la atención. Así que, hasta siempre Seiya, y..." June se puso de repente a mirare los pies, avergonzada. "...y dame un beso de despedida, ¿lo harás?"

Cuando Seiya alcanzó la salida después de muchos adioses y promesas de hacer una visita pronto, su humor era mucho más ligero y juguetón. Estaba vivo, volvía a casa, se había hecho amigo del Dios del Inframundo. Y respecto a las relaciones con el otro género -. bien, seguía siendo la buena vieja situación de siempre: sus compañeros Santos podían fanfarronear acerca de sus relaciones románticas, pinta de machos y cantidad de admiradoras, pero cuando las cosas tocaban en la realidad, siempre estuvo claro quién era el verdadero ganador. La vida era divertida.


Fin del Capítulo 4

Capítulo 5


Disclaimer: Saint Seiya is the property of Kurumada Masami, Shueisha and Toei Animation.


This page belongs to Saint Seiya Archive at http://www.saint-seiya.de

© by Torquemada - Email: llareggub@gmx.net